¿Cansado del 2020? El Anacronópete puede ser la máquina que necesitas para viajar en el tiempo

Este 2020, seguro que más de uno ha soñado con subirse al DeLorean y regresar a los años 80. Otros, movidos por la curiosidad, preferirían viajar hacia delante para ver cómo nos las hemos ingeniado para luchar contra el virus –y si hemos podido recuperar nuestra añorada vieja normalidad–.

Nuestra propuesta, sin embargo, es hacer un pequeño viaje a 1887. Por aquel entonces, la ciencia y la tecnología empezaban a presentarse como la solución a numerosos problemas. Los usos de la electricidad se multiplicaban, se patentaban nuevos inventos casi cada día y se publicó en Barcelona la primera novela de la historia en describir una máquina del tiempo: ‘El Anacronópete’.

Una zarzuela, electricidad y un pequeño récord

En la década de 1880, se representaban en Madrid y otras ciudades de España grandes obras de teatro, como ‘La vuelta al mundo en 80 días’ de Julio Verne. Esta adaptación a los escenarios requería de un gran despliegue actores y medios –según fuentes de la época, hasta contaban con un elefante–.

A su vez, la ciencia y la tecnología empezaban a ser el eje central de muchas novelas y obras de teatro. Hacía ya casi medio siglo que el monstruo de Frankenstein había sido animado gracias a la electricidad en la novela de Mary Shelley, y años que los títulos de Julio Verne cosechaban tanto éxito que daban también la vuelta al mundo.

Sin embargo, hasta ese momento todos los viajes en el tiempo de la literatura eran el resultado de encantamientos, magia, sueños o intervenciones de dioses y seres sobrenaturales. En ningún momento, de la tecnología. El primero en imaginar un aparato capaz de retroceder en la historia fue el madrileño Enrique Gaspar y Rimbau: su máquina del tiempo recibió el nombre del anacronópete y utilizaba la electricidad para desplazarse.

Seguramente inspirado por las grandes representaciones de la época, Gaspar y Rimbau escribió la historia en forma de zarzuela. Sin embargo, tras años intentando representarla sin éxito, finalmente la publicó como novela en Barcelona en 1887. Se adelantó en ocho años a la que durante mucho tiempo se consideró la primera novela en introducir un artefacto así: ‘La máquina del tiempo’, del británico H. G. Wells.

Las aventuras de Sindulfo García

Las páginas de ‘El Anacronópete’ nos cuentan la historia de Sindulfo García, un científico e inventor zaragozano que descubre el secreto de los viajes en el tiempo. Una vez hecho esto, se dispone a hacer lo que hubiese hecho cualquier otro en su lugar: fabricar una máquina para sacarle partido.


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∴ Imágenes | British Library

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